Su sueño es su casa

SU SUEÑO ES SU CASA, EL NUESTRO AYUDAR A CONSTRUIRLO.

Nada se compara con el alivio que se siente en el corazón, cuando sabemos que los buenos actos que realizamos ayudan a otros a cumplir sus sueños. Construimos sabiendo que estamos, literalmente, dando una mano para que una familia tenga un ‘refugio’, un motivo más de salir adelante.

Y entregar un hogar es lo que convierte a cada jornada de construcción en una experiencia nueva, que llena el alma, porque es imposible no sonreír ante los rostros entusiastas de las familias participantes que recibirán su hogar.

Doña Emilse, quien vive hace 15 años en Altos de Cazuca, se suma a la cuadrilla para construir poco a poco su sueño. Su sonrisa y el sudor de su frente nos contagian y llenan de fuerza. Ese alivio en nuestro corazón se agudiza con el brillo de sus ojos al mencionar la palabra “hogar”.

La jornada inicia en medio de saludos y sonrisas, acercando entre sí a cada miembro del voluntariado. Son ellos quienes con sus manos y esfuerzo harán de ésta una realidad. La construcción empieza siguiendo cuidadosamente los pasos indicados por los jefes de cuadrilla; inmediatamente nos equipamos y comenzamos a construir. Pasadas las horas vienen recesos, luego el almuerzo en ‘familia’ nos da el espacio para integrarnos y conocer un poco más de todos y de aquellos que hoy empiezan una nueva vida. La tarde va llegando a su fin, se coloca la última placa, la última teja, se corta el cinto y doña Emilse por fin tiene su casa.

Sus sueños, que parecían ser lejanos y hasta inalcanzables, ya son una realidad. Podrá dormir tranquila, pues sabe que ya tiene un lugar propio en el que podrá, no solo refugiarse, sino pasar las noches pensando ahora en lo que viene, en progresar, en salir adelante.

Y el saber que estará segura alegra nuestro corazón. Nos da más motivos para seguir construyendo hogares que muestran que soñar vale la pena. Razón por la que cada casa construida es un ‘puñado’ de metas e ilusiones cumplidas, de oportunidades y esperanzas nacientes; es aquí en donde se abren las puertas para ayudar a más y más personas.

Las familias reciben sus sueños construido con una gran sonrisa rodeada de paredes, puertas y ventanas. Nosotros los recibimos con alivio en el corazón y la satisfacción de aportar a la transformación de su realidad. Esa es la maravillosa experiencia de ayudar a otros.