Somos voluntarios en Puerto Colombia

SOMOS VOLUNTARIOS EN PUERTO COLOMBIA

– Que la gente se anime a participar, es algo realmente muy bonito y una sonrisa es la mejor recompensa que tú tienes. Andrés Chávez

El pasado mes de junio la Fundación Catalina Muñoz, junto con voluntarios del Colegio Alta Mira, participó en la construcción de ocho casas en el barrio Vistamar del Municipio de Puerto Colombia, para familias de difíciles condiciones económicas. Una experiencia de trabajo en comunidad que los voluntarios esperan repetir.

En la realización de esta construcción participaron voluntarios de la Fundación Catalina Muñoz y estudiantes y egresados del Colegio Alta Mira, que tuvieron una experiencia única de trabajo en comunidad y de servicio social en la construcción de un barrio mejor para familias que viven en condiciones difíciles. La primera jornada, que fue dedicada a la adecuación de terrenos, contó con la participación de 80 voluntarios, en la primera jornada de construcción participaron 90, en la segunda jornada fueron 40 y en última participaron 35, además del acompañamiento constante de los padres.

Paola Franco, Directora Administrativa y Organizacional, afirma que la participación de los voluntarios dejó en ellos un fuerte impacto pues «son jóvenes que lo tienen todo, la vida los premio con tener todos los recursos materiales y están acostumbrados a una buena vida, y el poder ir a un lugar donde las carencias son visibles pero el cariño, las sonrisas y el trabajo en equipo no faltan, los llenó como personas y los motivo a trabajar más».

Esta experiencia de trabajo con comunidades también fortaleció su sentido de responsabilidad hacia sus compatriotas que no tienen las mismas oportunidades, y que ellos de alguna manera pueden ayudar a vivir mejor. Ese encuentro de realidades entre los voluntarios que tienen condiciones económicas tan estables y las comunidades que no las tienen es muy importante dentro de la formación de los jóvenes y seguramente el día de mañana ellos serán líderes de grandes empresas o van a manejar los hilos políticos de este país, y gracias a experiencias como estas sabrán transformar la realidad de los menos favorecidos, afirma Paola.

Durante las jornadas de descarga y construcción los voluntarios, que son jóvenes que nunca habían trabajado en estas labores, tuvieron la oportunidad de trabajar fuertemente modelando terrenos, “echando” pala, pica y martillo, pero además tuvieron la posibilidad de compartir con las familias, «de comer, cocinar y de sentarnos todos a compartir en el mismo plato», cuenta Paola. El impacto fue tan positivo en los voluntarios que están dispuestos a seguir trabajando por las familias que lo necesitan y esperan que la fundación vuelva a seguir construyendo en Barranquilla.

Igualmente para los voluntarios de la fundación fue una grata experiencia, pues pese a ser un lugar apartado y tener condiciones adversas ellos quieren seguir trabajando y seguir construyendo, «desde la llegada sabíamos que la experiencia iba a ser dura por el clima y saber que íbamos a estar a 40 grados en la sombra, entonces ya estábamos dispuestos a botarla toda.

Cuando llegamos y nos dimos cuenta que la gente madruga, que están allá a las 6 o 5 de la mañana para ayudar a descargar las casas y que no paran, nos dan ganas de seguir porque es gente que sabe que necesita dar el 110 % para la realización de su sueño» comenta Andrés Chávez Bustos de 21 años, quien participo de esta construcción y es voluntario de la Fundación Catalina Muñoz, integrante de Organización Mundial del Movimiento Scout y estudiante de Ingeniería Catastral de la Universidad Distrital.

Andrés participo en la construcción de tres casas en el barrio Vistamar para familias que estaban integradas mínimo por cinco personas y que vivían en condiciones muy duras, incluso dentro de estas familias había una joven de 17 años en estado de embarazo y señoras de la tercera edad; «entonces sabes que estas cambiado vidas cuando llegas a construir y la gente es muy agradecida», comenta Andrés, que además afirma que ser voluntario lo llena como persona pues esta «ayudando a construir algo mejor para ellos, que quizá uno a veces olvide los nombres de esas personas, pero ellos no te van a olvidar a ti y sabes que allá ya cuentas con alguien que te recibe y te sonríe».

Tú también puedes ser voluntario

Cuando hay una convicción, un deseo o un anhelo de ayudar siempre van a haber manos que van a apoyar y la Fundación Catalina Muñoz es un espacio para construir sueños y un mejor futuro, Paola Franco invita a todos los interesados en ser voluntarios o colaboradores « para que sueñen también con nosotros, y que se atrevan a proponer cosas que seguramente nosotros estaremos apoyando».